martes, 9 de abril de 2019


Un libro amoroso





La tarde de otoño se sentía demasiado veraniega. Mis nietas de 2 y 5 años me esperaban en el patio de su casa. Llegué con una bolsa llena de libros como suelo hacer habitualmente. Les ofrecí la opción de elegir por cuál les gustaría empezar luego de colocarlos en forma de abanico, sobre una mesa. En otras ocasiones, introducen las manos en la bolsa y tapándose los ojos, sacan uno al azar. Es decir que en el preámbulo de la lectura hay juego y del más variado.

¿Cuál habrá sido la razón que las llevó a decidirse por Con sombrero y sin bigote de Magdalena Helguera? Creo que en la lectura de esta nota se encuentra la respuesta y así como hice una previa selección en casa, supongo que a ellas les habrá parecido divertido el título o los colores sugerentes de la tapa, o tal vez que ya conocieran la colección y les consta que en una de las solapas están los personajes del cuento y en la otra, un montón de títulos que tienen en su propia biblioteca.

Este libro está dedicado a las abuelas de la autora. Y resulta que me encuentro en esa situación. Lo digo porque cuento con la misma diplomatura. De ahí, que de inmediato haya aparecido la nubecita de los cómics con el término “amoroso”. Dice la etimología: vocablo proveniente del sustantivo amor y del sufijo oso que indica abundancia o relativa de él. Afirma el diccionario: se dice de la persona que siente mucho amor y que lo transmite de manera afectuosa, amable, cariñosa y entrañable.

Esta es la historia de Serafín, un niño que tiene mucho amor para dar. El problema es que es un poco distraído, motivo determinante para verse involucrado en situaciones que lo confunden. Como también es muy alegre, no le hace ninguna gracia toparse con personajes malhumorados. Estos des-encuentros motivan a querer seguir la narración página a página. En el camino de Serafín hay viento, hay sol y es invierno. Pero no se trata de un libro “para trabajar” la estación más fría del año, sino de rescatar los afectos y destacar los vínculos filiales. Porque la culminación encarna el encuentro feliz, pleno, inmenso, de un nieto con su abuela.

Cabe señalar que Con sombrero y sin bigote es la suma del texto de Helguera y las ilustraciones a doble página de Oscar Scotellaro. Ambos profesionales se embarcan en una nave indivisible, sustancial, en la que exhiben su genuino amor por la literatura infantil.

La tarde de otoño en el patio de la casa de mis nietas resplandeció. Martina y Josefina pedían que les contara una y otra vez, y otra vez más, el cuento. Por si fuera poco, un vecinito del edificio lindero con la nariz pegada a la ventana entreabierta del octavo piso, aplaudió pidiendo más.

La recomendación de la editorial va para niños desde los 3 años. Por mi experiencia siempre le rebajo algo. El alborozo y goce a partir de esta lectura me dan la razón✤










Con sombrero y sin bigote. Magdalena Helguera. Ilustraciones de Oscar Scotellaro. Sello Loqueleo. Santillana. Primera edición: agosto de 2016. Montevideo, Uruguay

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